Christopher Lloyd, conocido por su papel de Doc en Regreso al futuro, ha querido sincerarse como nunca sobre sus adicciones y algunos de los episodios más complicados de su vida. A sus 88 años, el actor ha publicado My Own Time: A Memoir, un libro en el que repasa su trayectoria profesional y personal.
Uno de los episodios más llamativos ha sido cuando ha hablado sobre su adicción a la cocaína. El actor ha recordado cuál fue su primer contacto con esta droga. Tras conocer a una mujer en un club de Los Ángeles, decidió probarla y la experiencia le atrapó inmediatamente. "Un par de rayas es todo lo que hizo falta", ha confesado.
Tras esta experiencia, empezó a consumir de manera reiterada y se sumaron el alcohol y la marihuana, lo que hizo que aquella diversión se volviera cada vez más difícil de controlar hasta acabar dependiendo de las drogas. "Me encantó, y ahí fue donde comenzó mi abuso de la cocaína", ha afirmado al recordar sus inicios.
Sin embargo, el actor ha aclarado que nunca salía a escena después de haber consumido y que siempre ha sabido separar el ámbito laboral del personal. Aunque su carrera profesional marchaba bien, en su vida privada estaba sumido en el consumo de sustancias.
Uno de los momentos más complicados que vivió tuvo lugar en mayo de 1984, cuando su relación de pareja atravesaba una etapa especialmente difícil. Después de pasar una noche en casa de su sobrino, en Los Ángeles, regresó a su domicilio y descubrió que no podía entrar. Tras ello, intentó acceder a través de una ventana y sufrió una grave caída.
"Lo siguiente que recuerdo es que estaba tendido en el suelo de mi cocina, desangrándome, mientras los paramédicos me atendían", ha relatado sobre aquel momento. Posteriormente, tras perder demasiada sangre, necesitó una transfusión y tuvo que someterse a varias sesiones de fisioterapia para recuperar la movilidad de los dedos.
Por último, ha recordado su dura infancia. Era el pequeño de siete hermanos y la diferencia de edad con ellos hizo que en varias ocasiones se sintiera como si fuera hijo único. Además, sus padres mantenían una relación muy complicada: su madre tenía problemas con el alcohol, mientras que su padre tenía un carácter "bastante complicado", lo que provocaba numerosos conflictos familiares.

