El sector de la belleza está de luto. Este pasado martes, 3 de noviembre, fallecía John Frieda, uno de los peluqueros más emblemáticos de la industria. El británico, que tenía 75 años, fue el encargado de peinar las melenas de Diana de Gales, Jacqueline Kennedy, Nicole Kidman, Madonna o Sarah Jessica Parker, entre otras celebridades.
“Con gran pesar compartimos la noticia de que nuestro querido John ha fallecido en paz… rodeado de su familia. John fue mucho más que un mentor para nosotros: fue un auténtico icono de la industria de la peluquería. Fue la persona que nos enseñó todo, que creyó en nosotros y que nos ayudó a ser mejores”, expresaba su equipo en un comunicado.
Por el momento no han trascendido los motivos de la muerte del famoso estilista del Reino Unido, que revolucionó el cuidado capilar con sus sérums, champús y acondicionadores que tenían la misión de controlar el encrespamiento o dar volumen al cabello muy fino. “Su talento y su pasión dejaron huella en muchísimas personas, y su legado seguirá vivo en cada uno de nosotros. Continuaremos trabajando para que se sienta orgulloso”, afirmaban desde su equipo en esta nota donde también expresaban el pésame a la familia de Frieda. “Descansa en paz, John. Estarás siempre en nuestros corazones”, concluían.
Otra de las personas que se manifestaba tras conocerse el fallecimiento era su hijastra Asia Agnelli Lagrange, que compartió una emotiva publicación en redes sociales. “Hoy hemos perdido al mejor hombre que jamás haya existido. Comparto esta noticia porque sé que dejó huella en la vida de muchísimas personas”, dijo en un post.
Alan Howard Frieda nació en Londres el 9 de julio de 1951. El amor por la peluquería le vino ya desde la cuna, ya que su padre tenía un salón en Ealing y su abuelo era barbero. Como apuntó en una entrevista, su intención no era dedicarse a este mundo, pero cuando empezó a trabajar con su padre vio que le gustaba y fue entonces cuando decidió formarse.
Trabajó en House of Leonard, donde se convirtió en asistente de Lewis Leonard y adoptó el nombre de John porque ya había un peluquero con su nombre. Su paso por esta peluquería fue clave para dar el salto definitivo. De allí pasó a trabajar para British Vogue y Harper’s Bazaar, encargándose de las melenas de Jacqueline Kennedy, Mick Jagger o Twiggy.
John Frieda fue el artífice del icónico corte de pelo ‘Purdey’, en 1976Johnfrieda.comEn 1976 creó el corte de estilo “Purdey” que se convirtió en todo un icono de la época. Lo hizo para la actriz de la serie The New Avengers, Joanna Lumley, y destacaba por su corte tipo tazón que recordaba al corte de los niños en el colegio. Ese mismo año abrió su primer salón de peluquería y, al año siguiente, se casó con Lulu.
A finales de los 80 lanzó su primera gama capilar Frizz-Ease que fue todo un éxito de ventas en todo el mundo, un proyecto por el que dejó progresivamente de lado su trabajo como peluquero. Gracias a esta apuesta por los productos capilares se mudó a Estados Unidos, donde consolidó varias gamas.
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“La industria ha perdido a una verdadera leyenda, una auténtica inconformista de la peluquería. Durante 50 años dirigió nuestro maravilloso salón, dejando tras de sí un legado increíble de pasión, creatividad, visión y una peluquería excepcional. Seguiremos honrando su memoria, celebrando sus logros y manteniendo vivos sus recuerdos, valores, visión y amor por la buena peluquería. Su legado perdurará a través de nosotros, y nos aseguraremos de ello”, afirmaba Cetera Lamb, directora creativa del salón Frieda's de Londres.
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