Rafael Amargo volvió este miércoles a los escenarios en Marbella, apenas tres días después de la muerte de su padre, Florentino García, enterrado el pasado domingo en Valderrubio (Granada), su localidad natal, donde familiares, amigos y numerosos vecinos acompañaron a la familia en su último adiós.
Era su primera actuación desde el fallecimiento de Florentino y una noche especialmente significativa para el bailaor. Apenas unos días después de la despedida, Rafael decidió mantener el compromiso que tenía adquirido y volver a ponerse frente al público, asumiendo sobre el escenario una jornada en la que la ausencia de su padre estuvo muy presente.
La cita tuvo lugar en Motel Particulier, dentro de una cena con espectáculo. Sobre el escenario fueron nueve artistas en total, contando con Rafael Amargo, entre músicos y artistas que combinaron cante, guitarra, cajón, palmas y baile. Entre ellos estuvo el artista invitado Aymar Habibi, que compartió escenario con el bailaor en una propuesta concebida para mantener una relación cercana y directa con los asistentes.
Fue a mitad del espectáculo cuando Rafael Amargo decidió detenerse unos instantes para dirigirse personalmente al público: "Todavía no hemos acabado. Vamos a estar un ratito más cantando y bailando porque así me lo ha pedido mucha gente y, en especial, una persona que todavía no me creo que no esté aquí conmigo".
"Él me acompañaba a todos los sitios, iba a todos. Era mi padre… Entonces no me lo creo todavía. Pero yo estoy cumpliendo con mi obligación", añadió.
Con esas palabras, Rafael Amargo compartió con los asistentes una parte especialmente íntima de una noche en la que la emoción por la pérdida convivió con la decisión de continuar adelante con su trabajo.
Florentino había sido una figura habitual junto a su hijo y le había acompañado durante buena parte de su carrera, estando presente en numerosas actuaciones y proyectos.
Junto a Rafael estuvo también Luciana Bongianino, su mujer, compañera y mano derecha. Habitualmente presente en sus compromisos personales y profesionales, permaneció cerca del bailaor durante una noche especialmente importante para él y volvió a ejercer ese papel de apoyo que ocupa desde hace años en su entorno más cercano.
Desde Granada también llegaron algunos de sus amigos para acompañarle personalmente. Ramiro Gil, íntimo amigo de Rafael Amargo, acudió junto a Carmen Laura, ex Miss España y fundadora y directora de ÑZ Models, y su marido, el empresario José Miguel Cañizares, del grupo ÑZ Group.
Al término del espectáculo, los asistentes despidieron al bailaor con una prolongada ovación. Rafael permaneció sobre el escenario recibiendo el cariño del público después de una noche que había comenzado marcada por una ausencia muy reciente y que terminó con el reconocimiento de quienes quisieron acompañarle en su regreso.



