Entre la ilusión por su nueva relación y el peso de un conflicto que continúa enquistado. Así se encuentra Philippe Roger, viudo de Olivia Vàlere, quien, tras hacer pública su historia de amor con una brasileña 58 años menor que él, ha decidido relatar en Y ahora Sonsoles el complicado proceso judicial y familiar que mantiene con los hijos de la socialité a raíz de la herencia de esta.
Con pesar, Roger ha confesado sentirse traicionado por Karen y Arnaud. "Después de pasar conmigo 40 años, los hijos de Olivia me han decepcionado terriblemente", ha asegurado.
A continuación, el letrado ha detallado una serie de hechos que, siempre según su testimonio, reflejan hasta qué punto se había quebrado la relación. Entre ellos, ha citado presuntos hurtos y la ocupación de su vivienda de París: "Uno [Arnaud] vino a robar los cuadros cuando estaba en un tratamiento por un derrame cerebral y la otra [Karen] fue a conquistar mi casa de París con su hijo. No he podido echarlos hasta ahora".
Tras estas declaraciones, la periodista y colaboradora del programa Beatriz Cortázar ha contextualizado el origen del litigio y ha apuntado que las discrepancias no son recientes. La colaboradora ha explicado que la herencia recayó en el viudo al no existir separación de bienes en el matrimonio, circunstancia que habría alimentado las desavenencias surgidas tras el fallecimiento de Valère.
La tertuliana ha enumerado algunos de los bienes que habrían formado parte de esa disputa patrimonial. "El hijo se llevó un Jaguar valorado en 300.000 euros, cuadros, fotografías... Por orden judicial tuvo que devolverlo", ha concluido.

