La velada del año 6 continúa en el centro de la conversación en redes sociales, sobre todo por la polémica generada en torno a la pelea de Samy Rivers contra RoRo, después de que esta última anunciara a pocos días de su cara a cara del sábado que iba a competir con un casco "especial" que presentaba un refuerzo de protección en la zona de la nariz, con motivo de una cirugía a la que se había sometido hace menos de un año.
Y es que esta condición "médica", que, según aseguró la tiktoker, fue notificada "desde el principio" a los organizadores del evento, ha derivado en los últimos días en un cruce de versiones en el que, incluso, ha llegado a intervenir el propio Ibai Llanos, quien, si bien admitió que hubo "un problema de comunicación grave" entre todas las partes implicadas, señaló que nunca se le informó al respecto.
"Es una cagada monumental que no puede volver a ocurrir", sentenciaba el de Bilbao, deteniéndose en la demora del equipo de RoRo en el envío del casco nuevo, una vez que el anterior fue rechazado al no contar con la homologación requerida. "No se puede estar a diez días del evento sin un puto casco y sin que lo sepa Rivers", lamentaba él.
Ahora, cuatro días después de perder por unanimidad contra Roro en Sevilla, la mexicana Samy Rivers ha reaparecido públicamente en su canal de Twitch para contar su versión de los hechos. Así pues, corroborando las palabras de Ibai, la streamer leyó en voz alta algunos de los mensajes que se habrían enviado entre sí, donde mencionaban una "operación de espalda" como única condición que impuso RoRo para aceptar la pelea.
"Le tienen que confirmar cuánto tiempo necesita para recuperarse", señalaba Ibai durante su conversación. Apoyándose en este chat privado, Rivers aseguró que no fue hasta el momento del pesaje, una vez que se había trasladado con toda su familia y equipo al otro lado del charco para verla pelear pocos días después, cuando se enteró de que su contrincante iba a luchar con un tipo de casco "para pelear guerras".
Aunque, en un inicio, llegó a pensar que se trataba de "una broma con cámara oculta para el canal de Ibai", según le confesó a AriGameplays, pronto se dio cuenta de que esta nueva condición era una realidad. "Nos hicieron pensar que, por contrato, ella tenía que usar eso, lo cual no era cierto. Ibai después nos dijo que no", relataba ella durante el directo.
Más tarde, la creadora de contenido dio más detalles sobre su experiencia durante el pesaje, entre la que destacó la insólita petición desesperada que presuntamente le hizo RoRo en plenas grabaciones. "Se acaba el directo, pasan 3 segundos y viene Roro a decirme que diga que estoy conforme, que pienso que es justo, porque le están diciendo que no lo es", reveló.
Un vendaje especial
Frente a la versión expuesta por Roro, Rivers aseguró también que su rival usó un vendaje "con protección", diferente del que la organización había indicado que debían emplear los participantes. Un detalle que, a su juicio, resulta especialmente "representativo", teniendo en cuenta que, según ella, Fabiana Sevillano y Marta Díaz, que también se pusieron en manos del mismo entrenador, utilizaron el modelo "amateur" autorizado.
Esta circunstancia, sumada al escaso margen que tuvo para preparar el combate con un casco dotado de ese tipo de protección, le habría situado en una situación de clara desventaja frente a su rival. "Estaba peleando contra una pared. Sabía que no íbamos en igualdad de condiciones, pero en mi corazón yo creía, de verdad, que le podía ganar", confesaba ella, poco antes de trasladar su decepción al percatarse de que ninguno de sus golples "tenía ningún efecto".
En su denuncia a la desigualdad de condiciones en las que peleó en La Velada, Rivers también se pronunció sobre el trato recibido a lo largo del proceso, donde quedó en una posición comprometida por el desarrollo de los acontecimientos. "Creo que nunca fueron empáticos conmigo en ningún sentido, pero en ningún sentido. Llevo días intentando procesarlo para que no me afecte, pero no mames", expresó.




